6 vías sensoriales BioTacto
A veces recibes mucha información y, sin embargo, no sabes exactamente qué hacer con ella. Puedes observar algo, escuchar una voz, notar un contacto, reconocer un olor o experimentar un cambio corporal. Después, casi sin darte cuenta, aparece una interpretación. Y las 6 vías sensoriales BioTacto parten precisamente de ese punto.
Por qué BioTacto necesita un modelo sensorial propio
BioTacto utiliza la experiencia sensorial como vía de acceso al aprendizaje. Por eso, necesita un modelo propio que permita explorar cómo la información llega, cómo se percibe y cómo se interpreta. Porque desde la información que llega a través de la experiencia sensorial se la posibilidad de aprender a observarla, diferenciarla e interpretarla.
Esta entrada continúa lo explicado en ¿Qué es BioTacto?, Las 7 habilidades BioTacto y ¿Qué es la Educación Sensorial Aplicada?. Allí hemos visto qué es BioTacto, qué capacidades desarrolla y desde qué marco educativo se construye.
Ahora damos otro paso: conocer las vías sensoriales que permiten explorar la experiencia desde BioTacto.
¿Qué son las 6 vías sensoriales BioTacto?
Las 6 vías sensoriales BioTacto son formas de acceder y explorar información a través de la experiencia sensorial.
Cinco parten de los sentidos humanos que conocemos: vista, oído, tacto, olfato y gusto.
La sexta es la vibración, incorporada dentro del modelo BioTacto como una vía de exploración sensorial de determinados cambios vibratorios que pueden registrarse en la experiencia corporal.
BioTacto no utiliza estas vías únicamente para identificar estímulos.
Las utiliza como puntos de entrada a la experiencia.
Por eso, la pregunta no es solamente qué ves, qué escuchas o qué tocas.
También interesa observar:
- ¿Qué percibes?
- ¿Qué diferencias encuentras?
- ¿Qué significado estás construyendo?
Y, a partir de ahí:
¿Qué posibilidades tienes para responder?
¿Para qué sirven las 6 vías sensoriales BioTacto?
Las 6 vías sensoriales BioTacto permiten ampliar la exploración de la experiencia.
Cada una aporta información diferente. Por tanto, trabajar con ellas puede ayudar a desarrollar una percepción más detallada y a reconocer diferencias que, en ocasiones, pasan desapercibidas.
Además, permiten llevar el aprendizaje a experiencias concretas.
No se trata de buscar una interpretación correcta para cada estímulo. En cambio, se trata de aprender a observar qué información aparece y cómo cada persona la percibe e interpreta.
De esta forma, la experiencia sensorial se convierte en materia de aprendizaje.
Las seis vías de exploración sensorial
Cada vía ofrece una forma diferente de acercarse a la experiencia. Por eso, aunque están relacionadas, no aportan exactamente el mismo tipo de información.
Vista
La vista permite explorar información visual relacionada con formas, movimiento, distancia, cambios, colores, iluminación y espacio.
Pero BioTacto no se centra únicamente en lo que los ojos reciben.
También interesa observar hacia dónde diriges la atención.
Dos personas pueden encontrarse ante la misma situación y fijarse en elementos diferentes. Por eso, aprender a observar lo que ves también puede ayudar a reconocer qué información estás priorizando.
La vista puede relacionarse, además, con la imaginación y la visualización. Sin embargo, conviene diferenciar aquello que estás viendo externamente de aquello que estás imaginando internamente.
Así, puedes explorar qué estás observando, qué estás imaginando y qué significado estás construyendo a partir de ello.
Oído
El oído permite explorar sonidos, voces, intensidad, ritmo, pausas, silencios y cambios auditivos.
También permite observar cómo recibes una conversación.
Por ejemplo, puedes escuchar un determinado tono de voz. Esa es la información auditiva que recibes.
Después puedes interpretar:
“Está enfadado conmigo.”
La primera experiencia pertenece a la percepción auditiva. La segunda pertenece a la interpretación.
Por eso, trabajar con el oído permite explorar la diferencia entre lo que escuchas y lo que concluyes a partir de lo que escuchas.
Tacto
El tacto ocupa un lugar especialmente relevante dentro de BioTacto.
Permite explorar contacto, presión, textura, temperatura, movimiento y otras características de la experiencia corporal.
Sin embargo, aquí aparece un territorio todavía más amplio.
La experiencia corporal puede relacionarse con procesos como la interocepción y la propiocepción, además de otras formas de percepción corporal que pueden explorarse desde diferentes propuestas educativas.
Por eso, el tacto no debe entenderse únicamente como el contacto de una superficie con la piel.
En BioTacto puede convertirse en una vía para observar información corporal, reconocer diferencias y explorar cómo cada persona experimenta e interpreta aquello que percibe.
Esta dimensión tiene especial importancia en diferentes experiencias formativas de BioTacto en las que el contacto y la percepción corporal forman parte del aprendizaje.
Olfato
El olfato permite reconocer olores, diferencias, intensidad, cambios y características que pueden pasar rápidamente a formar parte de una experiencia personal.
Además, determinados olores pueden relacionarse con recuerdos, asociaciones o preferencias.
Sin embargo, una asociación personal no convierte esa percepción en un significado universal.
Por eso, BioTacto propone observar qué ocurre con esa experiencia sin establecer previamente qué debería significar.
Así, el olfato permite explorar una relación especialmente interesante entre:
percepción → asociación → interpretación.
Gusto
El gusto permite explorar sabores, diferencias, intensidad y preferencias.
Una misma experiencia gustativa puede ser valorada de formas muy diferentes por distintas personas.
Por tanto, también aquí resulta útil diferenciar:
qué percibo
de
qué valoración construyo sobre aquello que percibo.
El gusto permite llevar esta diferencia a una experiencia muy concreta. Además, puede ayudar a observar cómo las preferencias se relacionan con la historia personal, la experiencia previa y el contexto.
Vibración
La vibración ocupa una posición particular dentro del modelo.
BioTacto no establece un significado predeterminado para la experiencia vibratoria.
La propuesta consiste en observarla, diferenciarla y explorar cómo cada persona la percibe e interpreta.
Puede tratarse de cambios vibratorios registrados a través de la experiencia corporal o de determinadas situaciones en las que la vibración forma parte del estímulo.
Lo importante no es decidir de antemano qué significa.
Lo importante es poder observar:
¿Qué cambia?
¿Dónde lo percibo?
¿Cómo lo percibo?
¿Qué interpretación estoy construyendo?
De esta manera, la vibración puede formar parte del aprendizaje sensorial sin necesidad de atribuirle significados universales.
¿Cómo afectan estas vías a la experiencia?
Las 6 vías sensoriales BioTacto no determinan por sí mismas lo que una persona va a interpretar.
La misma situación puede generar experiencias diferentes.
Además, la atención, la experiencia previa, el contexto y las asociaciones personales pueden influir en aquello que una persona reconoce como relevante.
Por eso, BioTacto no busca establecer una relación automática entre un estímulo y un significado.
En cambio, propone aprender a diferenciar donde puedes:
- Ver algo y después interpretarlo.
- Escuchar algo y después atribuirle una intención.
- Sentir un contacto y después valorarlo.
- Percibir un olor y relacionarlo con un recuerdo.
- Notar una vibración y construir una explicación sobre ella.
En todos estos casos existe una diferencia entre la información que percibes y el significado que construyes.
Y precisamente ahí aparece una oportunidad de aprendizaje.
¿Para quién pueden ser útiles las 6 vías sensoriales?
Las 6 vías sensoriales BioTacto pueden resultar especialmente interesantes para personas que quieren desarrollar una relación más precisa con su propia experiencia.
No es necesario que exista un problema concreto.
También pueden interesar a quien simplemente quiere aprender a observar mejor, desarrollar habilidades sensoriales o comprender cómo participa la percepción en situaciones cotidianas.
Además, pueden tener aplicaciones diferentes según la formación y el objetivo de aprendizaje.
Una persona puede profundizar en el tacto.
Otra puede explorar la percepción sensorial.
Otra puede trabajar la relación entre percepción corporal, atención e interpretación.
Por tanto, no todas las personas necesitan trabajar las seis vías de la misma manera.
El ecosistema permite profundizar según el propósito de cada experiencia educativa.
¿Cómo se aplican las 6 vías sensoriales en BioTacto?
Las 6 vías sensoriales BioTacto se pueden explorar mediante experiencias, ejercicios y propuestas educativas.
El aprendizaje puede comenzar con un estímulo sencillo.
Después, la persona observa.
A continuación, puede diferenciar las características de aquello que percibe.
También puede describir la experiencia antes de atribuirle un significado.
Después puede explorar qué interpretación aparece y qué relación tiene con el contexto.
Finalmente, puede observar qué posibilidades de respuesta existen.
No se trata de convertir este proceso en una fórmula obligatoria.
Es una forma de organizar la exploración.
Por eso, dependiendo de la experiencia formativa, una vía sensorial puede tener mayor protagonismo que otra.
Y precisamente ahí empieza a aparecer la amplitud del ecosistema educativo BioTacto.
De las vías sensoriales a las habilidades BioTacto
Las vías sensoriales y las 7 habilidades BioTacto cumplen funciones diferentes.
Las vías sensoriales permiten explorar y recibir información.
Las habilidades permiten desarrollar capacidades para trabajar con esa información.
Y la Educación Sensorial Aplicada proporciona el marco educativo que conecta ambas dimensiones.
Podemos representarlo así:
Vías sensoriales
Vista · Oído · Tacto · Olfato · Gusto · Vibración
↓
Información sensorial
↓
Percepción
↓
Diferenciación
↓
Interpretación
↓
Posibilidades de respuesta
↓
Elección y acción
Este esquema no pretende establecer una secuencia rígida. Es una forma de comprender cómo diferentes elementos pueden relacionarse dentro del aprendizaje BioTacto.
Una forma diferente de aprender desde la experiencia
Las 6 vías sensoriales BioTacto permiten llevar la experiencia sensorial al centro del aprendizaje.
No para decirte qué debes percibir.
No para asignar un significado universal a cada sensación.
Y tampoco para sustituir tu criterio.
Al contrario, la propuesta es desarrollar la capacidad de observar, diferenciar e interpretar la información que aparece en tu experiencia.
Así, aquello que ves, escuchas, tocas, hueles, saboreas o percibes como vibración puede convertirse en una oportunidad para aprender.
La experiencia aporta información. La percepción permite reconocerla. El aprendizaje ayuda a comprender qué puedes hacer con ella.
Si quieres conocer cómo se convierte todo esto en experiencias educativas diferentes, puedes continuar con el siguiente contenido de BioTacto, donde empezamos a conectar las vías sensoriales con las diferentes formas de aprender, profundizar y avanzar dentro del ecosistema educativo.